Su última visita fue: Sab Nov 25, 2017 2:23 am Fecha actual Sab Nov 25, 2017 2:23 am

Todos los horarios son UTC + 1 hora [ DST ]




 [ 19 mensajes ]  Ir a página 1, 2  Siguiente
Autor Mensaje
 Asunto: Marxismo y Nacionalismo
NotaPublicado: Dom Oct 01, 2017 11:11 pm 
Desconectado
Contra viento y marea
Avatar de Usuario

Registrado: Sab Jul 08, 2006 4:09 pm
Mensajes: 36994
Qué dice el marxismo sobre el nacionalismo, ¿son ideologías compatibles, opuestas?

Citar:
Nacionalismo y marxismo
Por Jesús Palomar Vozmediano, Profesor de Filosofía. Febrero de 2004


«Nosotros sólo deseamos el bien del pueblo. El pueblo es soberano, dueño de su destino, pero para que este destino se cumpla el pueblo debe romper las cadenas y luchar por su libertad. Sólo así podrá al fin erradicar todos los males que le afligen»
Fragmento de un discurso político


¿Quién ha escrito este texto? ¿Qué tipo de ideología respalda estas palabras? Por extraño que parezca este texto podría ser subscrito por un líder marxista o por un líder nacionalista. Tanto el marxismo como el nacionalismo desean el bien del pueblo, consideran al pueblo soberano y animan a la lucha por la libertad. El objetivo final de esta lucha es erradicar los males del pueblo. Y, sin embargo, nacionalismo y marxismo son ideologías antagónicas que nacen en el siglo XIX, como consecuencia de los cambios sociales, políticos y económicos que origina la Revolución francesa. Es decir, son enemigas naturales. Y, por tanto, esencialmente distintas. Entonces, ¿dónde está la trampa? Borges tiene un estupendo cuento titulado Pierre Menard, autor del Quijote donde nos presenta a un escritor que pretende elaborar una novela original y única. Sin embargo, el libro de Pierre Menard se titula igual que el libro de Cervantes, tiene sus mismos capítulos, los mismos puntos y comas, las mismas frases y palabras. A pesar de todo, Pierre Menard insiste en que es otro libro. La aparente paradoja se debe a que las frases y las palabras tienen significados distintos. La historia que narra Pierre Mennad, tras la pertinente aclaración sobre lo que quiso decir con esta o aquella expresión, es otra muy diferente a la de Cervantes.

Nacionalistas y marxistas se proclaman emancipadores del pueblo, e igualmente consideran que el pueblo es el único soberano legítimo de la tierra donde habita. Ambos desean el bien del pueblo y rechazan los males presentes. Pero la cuestión es que lo que cada una de las ideologías entiende por pueblo, soberanía popular, emancipación, bien o mal del pueblo es totalmente distinto. Así pues, diciendo idénticas palabras, unos y otros se refieren a cosas radicalmente diferentes, opuestas y excluyentes. Y con los mismos vocablos escriben distintos quijotes.

Para los nacionalistas el pueblo es la nación. El término nación viene del verbo latino nascor, que indica nacimiento, en el sentido de brote o generación. De modo que el conjunto de personas que constituyen una nación es vivido por los nacionalistas cómo una realidad que brota o se genera, dotada de naturaleza. Es decir, dotado de un modo de ser inamovible que la define, la identifica y la diferencia de otras naciones. Los rasgos comunes que aportan esta identidad no son accidentales. Son esenciales. A saber, la lengua, la raza o la religión, o las tres a la vez; hábilmente aderezadas por las costumbres, las tradiciones, la herencia de un arcano pasado o una oscura y fantástica mitología. Puesto que hay naciones diferentes, y estas diferencias no son accidentales, hay diferencias esenciales entre las personas de una nación y las de otra. Sin embargo, los marxistas interpretan el término pueblo más bien como población de un territorio, y más precisamente como la masa obrera, el proletariado, la población que constituye mayoría y está explotada por una clase minoritaria. Para los marxistas las diferencias entre individuos son siempre accidentales. No hay pueblos esencialmente distintos a otros. Pues si admitiesen esta diferencia esencial deberían admitir que cada pueblo podría llegar a normas y leyes peculiares que reflejasen, a su vez, una idea de justicia totalmente opuesta. El concepto de esencia fue duramente criticado por Marx, no ya en relación con la esencia de las naciones sino con la esencia del genero humano. Una de las críticas a Feuerbach se centra en este concepto. Ni siquiera hay esencia genérica de lo humano, lo único propio del hombre es su capacidad transformadora de la naturaleza para satisfacer sus necesidades. Es decir, la esencia del hombre es funcional, no estructural. Esto constituye su ser económico y material, y este modo de ser tiene su propia lógica de desenvolvimiento en la historia (materialismo histórico) que afecta, ineludiblemente, a todos los hombres. Ahora bien, si no hay esencia de lo humano, ¿cómo podría haberla de los pueblos?

De modo que cuando se habla de liberar al pueblo el nacionalista se refiere a desvincularlo de la nación opresora que supuestamente reprime su identidad, sin atender especialmente a la justicia social que se ha de establecer entre los miembros de la misma nación, pues no existen clases, solo naciones. Sin embargo, para el marxista la libertad del pueblo supone romper la dependencia con la clase opresora que fomenta la injusticia social sin distinguir si esta clase opresora es de una u otra nación. Pues no existen naciones, solo clases.

Cuando ambas ideologías proclaman que la soberanía reside en el pueblo siguen diciendo cosas diferentes. Los nacionalistas quieren decir que reside en su pueblo, es decir, en su nación, y no en otras naciones competidoras y represoras de la identidad colectiva. De modo que desde el nacionalismo toda proclama soberanista es siempre una declaración de guerra a la nación invasora o a la nación amenazante, y un intento de secesión o de invasión, según el caso. Cuando el marxista proclama que la soberanía reside en el pueblo quiere decir que es el pueblo, la mayoría de los habitantes de un territorio, generalmente explotados y oprimidos, los que tiene el derecho de sustituir en el poder a la minoría opresora, a saber, aristócratas o burgueses.

Para el nacionalista el mundo está constituido por diferentes naciones con similares afanes de hegemonía. El mal supremo es la pérdida de identidad, y el único que puede realizarlo es otra nación más poderosa. Por tanto, el enemigo natural de una nación es otra nación, y la historia es la guerra entre naciones. Para el marxista el supremo mal es la injusticia social. Y la minoría opresora, dueña de los medios de producción, el principal enemigo. En consecuencia, la única lucha que cabe concebir es la de clases. El marxismo es internacionalista.

La nación, en cuanto que es una realidad natural que nace, es semejante a un organismo vivo. Pero esta idea está en liza con el ideal igualitario de los marxistas. Considerar la nación como un organismo es aceptar, implícitamente al menos, que pueden existir distintas clases o estratos en su seno, con distintas misiones por realizar, análogamente a lo que ocurre en un cuerpo donde la cabeza, la mano o el riñón, aunque persiguen el mismo fin, hacen cosas diferentes. Desde luego, esta idea no es incompatible con la división de la sociedad en trabajadores y burgueses. Y está a años luz de una visión igualitaria, no ya de la Humanidad o de la sociedad, sino incluso entre los individuos de la misma nación.

El nacionalismo se nutre del romanticismo decimonónico alemán. Y, por tanto, es esencialmente sentimentalista. Para el nacionalista la nación tiene que ver con sentimientos y emociones exaltadas y está íntimamente relacionada con términos como heroísmo, destino glorioso y otros de similar catadura. En cambio, el marxismo es racionalista e hijo de la Ilustración, y la intervención de los hombres en la historia debe estar orientada por el conocimiento de las leyes dialécticas del devenir. La acción es reflexiva y científica, y está encaminada a una sociedad sin clases.

La nación posee un espíritu colectivo o Volksgeist, es decir, un espíritu del pueblo. Para el nacionalismo, no exento de religiosidad, el espíritu es más importante que el cuerpo, ergo el espíritu del pueblo es más importante que el pueblo mismo. Los marxistas son materialistas y sólo pueden ver en los discursos demasiado espirituales un instrumento de alienación ideológica al servicio de la clase dominante. En lugar de espíritu del pueblo el Volksgeist sólo puede ser, como la religión misma, el opio del pueblo.

_________________


Arriba
 Perfil Email  
 
 Asunto: Re: Marxismo y Nacionalismo
NotaPublicado: Mar Oct 03, 2017 10:48 pm 
Desconectado
Contra viento y marea
Avatar de Usuario

Registrado: Sab Jul 08, 2006 4:09 pm
Mensajes: 36994
Marxismo y Nacionalismo, dos conceptos e ideologías opuestas:

Citar:
Clásicos del marxismo sobre Nacionalismo:

En un trabajo titulado “El Derecho de las naciones a la autodeterminación”, Rosa Luxemburgo escribió: “En una sociedad de clases, ‘la nación’ como una entidad sociopolítica homogénea no existe. Lo que sí existe en cada nación son clases con intereses y ‘derechos’ antagónicos” (en Aubet, 1977, pp. 48-49). Estas palabras reflejan lo que ha sido siempre la posición del internacionalismo proletario, desde Marx y Engels en adelante. Que esta fuera la posición obrera era lógico, pues todo nacionalismo ha ido siempre en contra de sus intereses como clase . Asimismo:
“Los marxistas están de acuerdo en un punto: El nacionalismo, incluso si es sincero, entorpece las reivindicaciones del proletariado, cuando no es un trapo tricolor que las burguesías nacionales agitan ante él para desviarlo de sus verdaderos intereses de clase” (Cabanel, 1997, p. 49).

Además, los marxistas siempre se han opuesto a todo privilegio, incluidos los que se enmascaran como “derechos” nacionales . Cuando se mira debajo de la alfombra, se observa que “el nacionalismo se preocupa especialmente por excluir a los extranjeros de los cargos clave del Estado” (Gellner, p. 23). De modo que “ninguna simpatía podía concebir Marx por las nacionalidades ‘en sí’, esas entidades que aspiraban a conseguir un Estado soberano y en cuya corriente circulatoria fluye la sangre egoísta del particularismo y la propiedad privada”5 (Gárate, p. 94).
Todos los internacionalistas de entonces compartían estos planteamientos. Uno de los delegados de la AIT, un tal Carter, declaraba en el congreso de Lausana de la Primera Internacional:
“Combatamos sin cesar la ignorancia; combatamos el funesto principio de las nacionalidades; por mi parte, yo no tengo país, todos los hombres son mis hermanos” (en Savater, p. 53).

Anticipándose a la incomprensión que podría suscitar entre la parte menos consciente de los trabajadores esta posición internacionalista, Marx y Engels la explican así:
“Se ha reprochado también a los comunistas querer suprimir la patria, la nacionalidad. Los obreros no tienen patria (…) el proletariado (…) ha de elevarse a clase nacional (…) ha de constituirse a sí mismo en nación, pero de ningún modo en el sentido de la burguesía. Los particularismos nacionales y los antagonismos de los pueblos desaparecen cada día más (…) El dominio del proletariado va a hacerlos desaparecer más todavía. (…) En la medida en que se suprime la explotación de un individuo por otro, se suprime la explotación de una nación por otra. Acabado el antagonismo de las clases dentro de la nación, se acaba la hostilidad de las naciones entre sí.” (Marx y Engels, 1848b, pp. 65-6; cursivas, mías: DG).

Por tanto, “para un verdadero comunista el problema nacional no debe tener sino un valor secundario, pospuesto al interés internacional”, de forma que, “llegado ese caso límite, debe estar dispuesto a perder su lengua, sus costumbres ancestrales, su folklore, todo cuanto significa la expresión y manifestación de su individualidad nacional, si ello es un obstáculo para alcanzar los fines del movimiento revolucionario universal” (Gárate, pp. 71-72).

Marx y Engels analizaron siempre el nacionalismo como un fenómeno despreciable, ligado al principio sólo a los movimientos más retrógrados que surgen como reacción contra el desarrollo de los estados liberales más o menos impuestos por el avance del capitalismo mundial y de la clase que lo representa: la burguesía. Como fenómeno cada vez más “burgués”, ya en la Ideología Alemana (1845), habían escrito que “hoy día y en todas las naciones, la insistencia sobre la nacionalidad se encuentra sólo entre los burgueses y sus escritores”. Y en su trabajo contra el socialista Herr Vogt, Marx califica al emperador francés, Napoleón III, de “entrepreneur de las artimañas de la emancipación de las nacionalidades”, aclarando que “el ‘Principio de las nacionalidades’ fue usado de mala manera por Louis Bonaparte en los Principados del Danubio para disfrazar su contubernio con Rusia, lo mismo que el gobierno austriaco en 1848-49 abusó del ‘Principio de las nacionalidades’ para degollar la revolución húngara y alemana por medio de los serbios, eslavones, croatas, valacos, etc.”.

Asimismo, asegura que el reaccionario príncipe austriaco, Metternich, es el mayor “sostenedor de las nacionalidades”. En el Manifiesto también queda claro que el internacionalismo ve con buenos ojos el desarrollo económico cada vez más centralizado que protagoniza la burguesía en la edad moderna, al que considera condición imprescindible de la revolución comunista . Esto lleva a Marx y Engels a reconocer la existencia de las “grandes naciones”, pero no la de las “nacionalidades”. Para ellos, por ejemplo, España es una nación, pero Cataluña, el País Vasco y las demás regiones españolas no lo son; son simplemente “regiones” o “provincias” (o eso a lo que los partidarios del enfoque “nacionalista” romántico y conservador comenzaban entonces a llamar “nacionalidades” ). Por su parte, la posición de Lenin contra el nacionalismo es perfectamente coherente con la de Marx y Engels. Para él, el proletario debe oponer al nacionalismo la “cultura internacional de la democracia” (p. 26), típica de la clase obrera:

Nacionalismo burgués e internacionalismo proletario son las dos consignas antagónicas e inconciliables que corresponden a los dos grandes bandos que dividen a las clases del mundo capitalista y expresan dos políticas (es más, dos concepciones) en el problema nacional (…) todo nacionalismo liberal burgués lleva la mayor de las corrupciones a los medios obreros y ocasiona un daño enorme a la causa de la libertad y a la lucha de clases proletaria (… [Por consiguiente:]) Quien defiende la consigna de cultura nacional no tiene cabida entre los marxistas, su lugar está entre los pequeños burgueses nacionalistas” (pp. 30, 27, 29).

En cuanto a Rosa Luxemburgo, gran musa de algunos nacionalistas progres escribe en “El derecho de las naciones a la autodeterminación”:
“En una sociedad de clases, ‘la nación’ como una entidad sociopolítica homogénea no existe. Lo que sí existe en cada nación son clases con intereses y ‘derechos’ antagónicos. No existe literalmente una sola esfera social (...) En el ámbito de las relaciones económicas, las clases burguesas representan los intereses de la explotación, y el proletariado los intereses del trabajo (...) En una sociedad así constituida no cabe hablar de una voluntad colectiva y uniforme, de la autodeterminación de la ‘nación’. Cuando en la historia de las sociedades modernas encontramos movimientos ‘nacionales’ y luchas a favor de ‘intereses nacionales’, suelen ser movimientos de clase de los estratos dirigentes de la burguesía (...)” (pp. 48-49). En el mismo trabajo, califica el nacionalismo de “reaccionario” y utópico, pues es “un intento general de dividir todos los estados existentes en unidades nacionales y delimitarlos según el modelo de estados y estaditos nacionales es una empresa sin esperanza y, desde el punto de vista histórico, reaccionaria” (p. 47).

Por último, y para no abundar en citas de idéntico contenido, nos limitaremos a señalar que la misma posición se encuentra en Stalin, Trotski y muchos otros. Por ejemplo, para Stalin, otra faceta del nacionalismo “peligrosa para la causa del proletariado” es que:

Aparta la atención de grandes capas de la población de las cuestiones sociales, de los problemas de luchas de clase, enfocándola hacia las cuestiones ‘nacionales’, los problemas comunes al proletariado y a la burguesía. Y esto crea un terreno favorable para predicar la mentira de la ‘armonía de los intereses’, para diluir los del proletariado, para avasallar moralmente a los obreros. Así se levanta una seria barrera contra la obra de unificación de los obreros de todas las nacionalidades” (pp. 134-135)” (citado en Vilar, 1980, p. 134).

Y en las siguientes palabras del marxista trotskista Isaac Deutscher queda muy bien reflejada la solidez con que debe comportarse un internacionalista para defenderse del nacionalismo, ese mórbido virus que ataca ya como una plaga al proletariado mundial:

“Los socialistas deben ser internacionalistas incluso si sus clases trabajadoras no lo son; los socialistas deben entender el nacionalismo de las masas, pero solamente en la medida en que un médico comprende la debilidad o el malestar de su paciente. Los socialistas deben tener en cuenta el nacionalismo, pero, como las enfermeras, deben lavarse veinte veces las manos antes de acercarse a un área del movimiento obrero infectada por él” (citado en Savater, 1996, p. 52).

_________________


Arriba
 Perfil Email  
 
 Asunto: Re: Marxismo y Nacionalismo
NotaPublicado: Mié Oct 04, 2017 2:48 am 
Desconectado
Der Besserwisser
Avatar de Usuario

Registrado: Jue Ene 29, 2009 6:34 pm
Mensajes: 11486
Ubicación: China
Como ejemplos, ahí tenemos a Rajoy y a Mas encantados de que ya no se hable de sus Gürtel y Palaus.

_________________
Sic semper corruptis (in extremis)


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Re: Marxismo y Nacionalismo
NotaPublicado: Mié Oct 04, 2017 10:53 am 
Desconectado
Perdonar siempre, olvidar jamás.
Avatar de Usuario

Registrado: Mié Dic 24, 2014 3:41 pm
Mensajes: 11208
Ubicación: Washington D.C.
Que para eso es esto.

Que no lea Ricardo este hilo. Llamaría a Lenin fascista.

_________________
Editado por la administración por insinuar que existió una cosa llamada eta.

Imagen


Arriba
 Perfil Email  
 
 Asunto: Re: Marxismo y Nacionalismo
NotaPublicado: Mié Oct 04, 2017 11:04 am 
Desconectado
Si Ockham tenía una navaja, yo tengo un bate
Avatar de Usuario

Registrado: Mar Ago 02, 2005 8:43 pm
Mensajes: 16794
Un conocido nuestro opina que hay que leer más a Lenín y dejar de inventarse cosas:


_________________
Sostiene Pereira que quienes no se encuentren a gusto aquí pueden marcharse tan libremente como cuando se registraron.
VULNERANT OMNES, ULTIMA NECAT
"... da igual, seré el agua fría de la tormenta..."


Arriba
 Perfil Email  
 
 Asunto: Re: Marxismo y Nacionalismo
NotaPublicado: Mié Oct 04, 2017 11:06 am 
Desconectado
Si Ockham tenía una navaja, yo tengo un bate
Avatar de Usuario

Registrado: Mar Ago 02, 2005 8:43 pm
Mensajes: 16794
Imagen

_________________
Sostiene Pereira que quienes no se encuentren a gusto aquí pueden marcharse tan libremente como cuando se registraron.
VULNERANT OMNES, ULTIMA NECAT
"... da igual, seré el agua fría de la tormenta..."


Arriba
 Perfil Email  
 
 Asunto: Re: Marxismo y Nacionalismo
NotaPublicado: Mié Oct 04, 2017 11:08 am 
Desconectado
Si Ockham tenía una navaja, yo tengo un bate
Avatar de Usuario

Registrado: Mar Ago 02, 2005 8:43 pm
Mensajes: 16794
"El que espere una revolución social 'pura' no vivirá para verla jamás. Esa persona solo se compromete con la revolución de palabra, pero no comprende lo que es una revolución."

_________________
Sostiene Pereira que quienes no se encuentren a gusto aquí pueden marcharse tan libremente como cuando se registraron.
VULNERANT OMNES, ULTIMA NECAT
"... da igual, seré el agua fría de la tormenta..."


Arriba
 Perfil Email  
 
 Asunto: Re: Marxismo y Nacionalismo
NotaPublicado: Mié Oct 04, 2017 11:11 am 
Desconectado
Perdonar siempre, olvidar jamás.
Avatar de Usuario

Registrado: Mié Dic 24, 2014 3:41 pm
Mensajes: 11208
Ubicación: Washington D.C.
Hablamos del mismo Lenin que decía que los intereses de la clase obrera exigen que se rechace la política nacionalista de la burguesía de cualquier nación, o se refiere a otro?

_________________
Editado por la administración por insinuar que existió una cosa llamada eta.

Imagen


Arriba
 Perfil Email  
 
 Asunto: Re: Marxismo y Nacionalismo
NotaPublicado: Mié Oct 04, 2017 11:15 am 
Desconectado
Si Ockham tenía una navaja, yo tengo un bate
Avatar de Usuario

Registrado: Mar Ago 02, 2005 8:43 pm
Mensajes: 16794
HOYJA, los reproches a Lenín, no a mi. Cada uno debe ser consecuente con sus inconsecuencias, no con las ajenas. The Great GameTM.

_________________
Sostiene Pereira que quienes no se encuentren a gusto aquí pueden marcharse tan libremente como cuando se registraron.
VULNERANT OMNES, ULTIMA NECAT
"... da igual, seré el agua fría de la tormenta..."


Arriba
 Perfil Email  
 
 Asunto: Re: Marxismo y Nacionalismo
NotaPublicado: Mié Oct 04, 2017 11:17 am 
Desconectado
Perdonar siempre, olvidar jamás.
Avatar de Usuario

Registrado: Mié Dic 24, 2014 3:41 pm
Mensajes: 11208
Ubicación: Washington D.C.
Ahora hago una ouija y se lo reprocho.

Quiere que le de algún mensaje de su parte, ya que estamos?

_________________
Editado por la administración por insinuar que existió una cosa llamada eta.

Imagen


Arriba
 Perfil Email  
 
 Asunto: Re: Marxismo y Nacionalismo
NotaPublicado: Mié Oct 04, 2017 11:21 am 
Desconectado
Si Ockham tenía una navaja, yo tengo un bate
Avatar de Usuario

Registrado: Mar Ago 02, 2005 8:43 pm
Mensajes: 16794
Si, que donde coño escondio las llaves del mueble bar, el muy.

_________________
Sostiene Pereira que quienes no se encuentren a gusto aquí pueden marcharse tan libremente como cuando se registraron.
VULNERANT OMNES, ULTIMA NECAT
"... da igual, seré el agua fría de la tormenta..."


Arriba
 Perfil Email  
 
 Asunto: Re: Marxismo y Nacionalismo
NotaPublicado: Mié Oct 04, 2017 11:25 am 
Desconectado
Perdonar siempre, olvidar jamás.
Avatar de Usuario

Registrado: Mié Dic 24, 2014 3:41 pm
Mensajes: 11208
Ubicación: Washington D.C.
De todas fomas, no es una contradicción. Lenin decía que no se trata de lo que estés a favor, sino de lo qué estás en contra.

un fascista escribió:
Es progresivo el despertar de las masas después del letargo feudal; es progresiva su lucha contra toda opresión nacional, su lucha por la soberanía del pueblo, por la soberanía nacional. De aquí, la obligación incondicional para todo marxista de defender la democracia más resuelta y más consecuente en todos los aspectos de la cuestión nacional. Es ésta una tarea fundamentalmente negativa. Pero más allá de este límite el proletariado no puede apoyar el nacionalismo, pues más allá empieza la actividad ‘positiva’ de la burguesía en su afán de consolidar el nacionalismo

_________________
Editado por la administración por insinuar que existió una cosa llamada eta.

Imagen


Arriba
 Perfil Email  
 
 Asunto: Re: Marxismo y Nacionalismo
NotaPublicado: Mié Oct 04, 2017 11:26 am 
Desconectado
Perdonar siempre, olvidar jamás.
Avatar de Usuario

Registrado: Mié Dic 24, 2014 3:41 pm
Mensajes: 11208
Ubicación: Washington D.C.
Goldstein escribió:
Si, que donde coño escondio las llaves del mueble bar, el muy.


Dice que no sabe nada, pero que el güiski muy bueno y añade jaja

_________________
Editado por la administración por insinuar que existió una cosa llamada eta.

Imagen


Arriba
 Perfil Email  
 
 Asunto: Re: Marxismo y Nacionalismo
NotaPublicado: Mié Oct 04, 2017 7:07 pm 
Desconectado
Contra viento y marea
Avatar de Usuario

Registrado: Sab Jul 08, 2006 4:09 pm
Mensajes: 36994
Goldstein escribió:
HOYJA, los reproches a Lenín, no a mi. Cada uno debe ser consecuente con sus inconsecuencias, no con las ajenas. The Great GameTM.

Lenin es inconsecuente en lo que a ti te da la gana lo que significa que tú eres bastante caradura y deshonesto, defender revoluciones no es defender el nacionalismo, especialmente si está promovido por la burguesía conservadora catalana, porque ahora va a resultar que Puigdemont milita en las CUP o algo.

_________________


Arriba
 Perfil Email  
 
 Asunto: Re: Marxismo y Nacionalismo
NotaPublicado: Mié Oct 04, 2017 10:05 pm 
Desconectado
Contra viento y marea
Avatar de Usuario

Registrado: Sab Jul 08, 2006 4:09 pm
Mensajes: 36994
Citar:
Marxism and the National Question in the Spanish State

Jim Padmore

THE SPANISH unification of 1492 led to the formation of one of the earliest and strongest European states. Today Spain is one of the European states whose unity is most under question.

Spain has known periods of great power and wealth, with dominance in Europe and an empire in America. But the profits from America were not invested in a capitalist way, and the embryonic bourgeoisie was all but destroyed. So the state’s exaggerated centralisation didn’t have at all the same effect as in, for example, France where the economic base was very different. So there was a strengthening of the state, an absence of capitalist development, and the particularities of the old kingdoms persisted to a large extent.

Industrialisation, when it did take place, was almost exclusively in Cataluña and the Basque Country. The 1898 crisis with the loss of the last overseas colonies only spurred on the Basque and Catalan nationalists. Writing in 1931, Trotsky noted that "Spain’s retarded economic development inevitably weakened the centralist tendencies inherent in capitalism. The decline of the commercial and industrial life in the cities and of the economic ties between them inevitably led to the lessening of the dependence of individual provinces upon each other. This is the chief reason why bourgeois Spain has not succeeded to this day in eliminating the centrifugal tendencies of its historic provinces. The meagreness of the national resources and the feeling of restlessness all over the country could not help but foster separatist tendencies. Particularism appears in Spain with unusual force, especially compared with neighbouring France, where the Great Revolution finally established the bourgeois nation, united and indivisible, over the old feudal provinces".1

Almost eighty years earlier Marx had written of how, in the sixteenth century, towns had exchanged "the local independence and sovereignty of the Middle Ages for the general rule of the middle classes, and the common sway of civil society. In Spain, on the contrary, while the aristocracy sunk into degradation without losing their worst privilege, the towns lost their medieval power without gaining modern importance. Since the establishment of absolute monarchy they have vegetated in a state of continuous decay ... the absolute monarchy in Spain, bearing but a superficial resemblance to the absolute monarchies of Europe in general, is rather to be ranged in a class with Asiatic forms of government. Spain, like Turkey, remained an agglomeration of mismanaged republics with a nominal sovereign at their head. Despotism changed character in the different provinces with the arbitrary interpretation of the general laws by viceroys and governors; but despotic as was the government it did not prevent the provinces from subsisting with different laws and customs, different coins, military banners of different colours, and with their respective systems of taxation".2

In the twentieth century, especially from the 1920s onwards, separatist tendencies came to the fore, and the question of the possible independence of Euskadi and Cataluña was posed. What attitude should Marxists take in this situation? Trotsky explained that "We are not concerned, of course, with calling upon the Catalans and the Basques to separate from Spain; but it is our duty to insist on their right to do this should they themselves want it",3 and that "The workers will fully and completely defend the right of the Catalans and Basques to organise their state life independently in the event that the majority of these nationalities express themselves for complete separation. But this does not, of course, mean that the advanced workers will push the Catalans and Basques on the road of secession. On the contrary, the economic unity of the country with extensive autonomy of national districts, would represent great advantages for the workers and peasants from the viewpoint of economy and culture".4

Is this consistent with the positions of Lenin and the revolutionary Comintern? Lenin argued that the demand for the right to self-determination was "not the equivalent of a demand for separation, fragmentation and the formation of small states. It implies only a consistent expression of struggle against all national oppression".5

His Tasks of the Proletariat in Our Revolution states: "the proletarian party first of all must advocate the proclamation and immediate realisation of complete freedom of secession from Russia.... The proletarian party strives to create as large a state as possible, for this is to the advantage of the working people; it strives to draw nations closer together, and bring about their further fusion.... Complete freedom of secession, the broadest local (and national) autonomy, and elaborate guarantees of the rights of national minorities – this is the programme of the revolutionary proletariat."6

What of socialists who are inclined to reconcile themselves with the ideas of separatism? Trotsky had this to say: "What does the programme of separatism mean? – the economic and political dismemberment of Spain, or in other words, the transformation of the Iberian Peninsula into a sort of Balkan Peninsula, with independent states divided by customs barriers, and with independent armies conducting independent Hispanic wars. Of course, the sage Maurín7 will say that he does not want this. But programmes have their own logic, something Maurín doesn#146;t have."8

_________________


Arriba
 Perfil Email  
 
Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
 [ 19 mensajes ]  Ir a página 1, 2  Siguiente

Todos los horarios son UTC + 1 hora [ DST ]


¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: Ahrefs [Bot], Bing [Bot], CommonCrawl [Bot] y 4 invitados


No puede abrir nuevos temas en este Foro
No puede responder a temas en este Foro
No puede editar sus mensajes en este Foro
No puede borrar sus mensajes en este Foro
No puede enviar adjuntos en este Foro

Saltar a:  
Powered by phpBB © 2000, 2002, 2005, 2007 phpBB Group
Traducción al español por Huan Manwe